India y Nepal: del Taj Mahal a Katmandú
El mármol de Agra, los fuertes de Jaipur y los templos del Himalaya
La idea
Así lo imaginamos
El triángulo dorado de India (Delhi, Agra y Jaipur) y un salto al Himalaya para terminar en Katmandú. Es el viaje con más estímulos por metro cuadrado de este catálogo, y por eso se diseña con calma: ritmo, alturas y comidas se ajustan a quien lo vive.
Esta es una idea de viaje, no un paquete cerrado: cada versión se diseña a la medida de quien la vive.
Días 1-3
Delhi, dos ciudades en una
La Vieja Delhi de los bazares y la mezquita del viernes, en rickshaw, y la Nueva Delhi de las avenidas coloniales y la Puerta de la India.
El rickshaw no es pintoresquismo: es la única forma sensata de moverse por callejones donde un coche no cabe.
Vieja Delhi, India
Día 4
Agra y el Taj Mahal
El Taj Mahal al amanecer, cuando el mármol pasa del rosa al blanco, y el fuerte rojo de Agra al otro lado del río.
Es el edificio más fotografiado del mundo y aun así la primera vista en persona gana. Nadie sale igual que entró.
Días 5-6
Jaipur, la ciudad rosa
El fuerte Amber en lo alto, el palacio de los vientos con sus novecientas ventanas y los talleres de bloques estampados a mano.
Jaipur se pintó de rosa en 1876 para recibir a un príncipe, y se quedó así. El color trabaja mejor al atardecer.
Hawa Mahal, Jaipur
Días 7-10
Katmandú y el Himalaya
Tres noches en Nepal: la estupa de Boudhanath, los templos de la plaza Durbar, una ceremonia aarti a la orilla del río y, con cielo claro, el Himalaya de fondo.
Nepal baja el volumen después de India. Es el final correcto: el viaje termina en calma y a la sombra de las montañas más altas que existen.
Estupa de Boudhanath, Katmandú
Con cielo claro, las montañas más altas del mundo hacen de telón.
El Himalaya, NepalContáctanos para armar tu viaje
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Me gustaría algo así