De Lima a Machu Picchu
El Valle Sagrado y el tren a Machu Picchu
La idea
Así lo imaginamos
El Valle Sagrado, Cusco y el tren hasta Machu Picchu, a tu ritmo.
Esta es una idea de viaje, no un paquete cerrado: cada versión se diseña a la medida de quien la vive.
Días 1-2
Lima: la mesa y el mar
La llegada con calma: el barrio de Barranco, la primera cena que explica por qué Lima es capital gastronómica, y el Pacífico de fondo.
Lima se ordena por su comida: el ceviche a mediodía y una barra de Barranco por la noche. La ciudad mira al Pacífico desde un acantilado, y esa vista sale gratis con cualquier caminata.
Lima, Perú
Días 3-5
El Valle Sagrado
Pisac, Ollantaytambo y la altura tomada con calma, durmiendo en el valle.
El valle está más bajo que Cusco, y por eso se duerme aquí primero: la altura se lleva mejor cuando se sube poco a poco. Pisac y Ollantaytambo siguen siendo pueblos, no solo ruinas.
Ollantaytambo, Valle Sagrado
Se sube despacio, porque lo que hay arriba merece llegar entero.
Machu Picchu, PerúDías 6-9
Machu Picchu
El tren a Aguas Calientes y la ciudadela al amanecer, antes de que llegue el día.
El tren entra al cañón siguiendo el río y el paisaje se cierra sobre las vías. A la ciudadela se llega temprano, con la niebla todavía moviéndose entre las terrazas, que es cuando se entiende por qué la construyeron ahí.
Machu Picchu, Perú
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Me gustaría algo así